Cortometraje en homenaje a Vladimir Urbay, joven detenido, torturado y ejecutado extrajudicialmente en Huanta el 2 de noviembre de 1983. Esta es una de las miles de víctimas anónimas del conflicto armado. Esas víctimas anónimas son las que no pasan a la historia, haciendo que su muerte sea aún más injusta, más absurda. Más de treinta años después de su asesinato, su familia sigue esperando justicia.